Omelette de huevo con espárragos y queso parmesano

Ingredientes

  • 6 huevos
  • 1/2 taza de espárragos cortados en cubitos
  • 1/4 taza de queso parmesano rallado
  • 2 cucharadas de mantequilla sin sal
  • Sal y pimienta al gusto

Preparación

Paso 1: Preparar los ingredientes

Antes de comenzar a hacer nuestra deliciosa omelette de huevo con espárragos y queso parmesano, debemos preparar todos los ingredientes. Primero, corta los espárragos en cubitos, retirando cualquier parte dura del tallo. Ralla el queso parmesano y reserva.

Paso 2: Batir los huevos

En un tazón grande, batimos los huevos hasta que estén bien mezclados. Agregamos una pizca de sal y pimienta al gusto y batimos nuevamente.

Paso 3: Cocinar los espárragos

En una sartén antiadherente, derretimos la mantequilla a fuego medio. Agregamos los espárragos cortados y los salteamos durante unos minutos hasta que estén tiernos y dorados.

Paso 4: Agregar los huevos a la sartén

Cuando los espárragos estén cocidos, agregamos los huevos a la sartén y movemos la sartén para que los huevos cubran uniformemente los espárragos. Cocinamos a fuego medio-bajo durante unos minutos, levantando los bordes con una espátula para permitir que el huevo se cocine uniformemente.

Paso 5: Añadiendo el queso parmesano

Una vez que el huevo esté casi cocido, espolvoreamos el queso parmesano rallado sobre la parte superior. Doblamos la omelette por la mitad y cocinamos por unos segundos más hasta que el queso se derrita y el huevo esté completamente cocido.

Servir

¡Nuestra deliciosa omelette de huevo con espárragos y queso parmesano está lista para ser servida! Sirve caliente y disfrútala como un desayuno saludable y rico en proteínas o como un brunch de fin de semana.

Consejos y trucos

  • Puedes sustituir los espárragos por otras verduras como pimiento, champiñones o calabacín.
  • Asegúrate de batir bien los huevos para obtener una textura suave y jugosa.
  • Puedes agregar otros condimentos como tomillo, orégano o perejil para darle un toque de sabor adicional.
  • Usa una sartén antiadherente de buen tamaño para que la omelette no se pegue y sea fácil de voltear.
  • Si te gusta la yema líquida, cocina la omelette por un tiempo más corto.